El Viernes Santo por la mañana procesiona en la localidad sevillana de Marchena la Archicofradía del Santísimo Sacramento, Pontificia y Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, María Santísima de las Lágrimas y San Juan Evangelista desde la iglesia parroquial de San Miguel.
La procesión
consta de varias partes bien definidas, en el camino de ida hacia la Plaza
Ducal el cortejo con los tres pasos es muy reducido en número de nazarenos y no
lleva música. Una vez llegado a la plaza se realiza la representación del
“Mandato” y a su conclusión es cuando la procesión de regreso a su templo toma
forma con todos los nazarenos, centuria de romanos y bandas de música.
La comitiva
de la procesión se encuentra repleta de detalles muy curiosos y singulares.
Desde la presencia de la Santa Mujer Verónica con su paño, nazarenos portando
pergaminos con escenas de la vida de Jesús y que arrastran cadenas, los romanos
que llevan las antiguas armaduras de la centuria que tuvo la hermandad de la
Amargura de Sevilla. Otros nazarenos portando los atributos de la pasión de
Jesús, pergaminos con escenas de la vida de la virgen e incluso penitentes
infantiles portando la cruz al hombro.