Les mostramos los retablos dedicados a sus titulares situados en los exteriores de las sedes canónicas de cada hermandad.
En la iglesia de San Juan de la Palma
se hallan el dedicado a María Santísima de la Amargura, obra realizada en 1918
por Manuel de la Lastra y Liendo y el de Nuestro Padre Jesús del Silencio en el
Desprecio de Herodes, retablo realizado por Alfonso Carlos Orce Villar en el
año 1996.

